radio online
Sin eventos

La fábrica VIDA de Galletas Gullón recibe el máximo reconocimiento seguridad alimentaria

14 May 2021
1059 veces

Galletas Gullón, la galletera centenaria líder en el sector y principal fabricante de Europa, obtiene para su fábrica de VIDA la certificación BRC AA+, el máximo reconocimiento de seguridad alimentaria que se obtiene con auditorías no anunciadas con el objetivo de reforzar la confianza de clientes y consumidores. 

La factoría de VIDA inaugurada en 2015 es una de las plantas industriales de mayor tamaño de Europa dedicada a la producción de galletas, tortitas y otros productos y el sello el sistema de licencia europeo ELS o espiga barrada que acredita la producción segura de productos sin gluten. La galletera que lanzó al mercado su primera galleta sin gluten en los años noventa, suma un nuevo hito en su apuesta por el segmento sin gluten al que ya ofrece más de 25 referencias diferentes sin esta proteína de los cereales.

“En Galletas Gullón consideramos que nuestro principal intangible es la confianza con nuestros clientes y consumidores, por esta razón apostamos fuerte por la innovación, por la seguridad alimentaria y por la calidad con el objeto de consolidar esa percepción”, explica Javier Oviedo Rivas, director de Calidad de Galletas Gullón. “Cuando inauguramos VIDA hace ya más de 5 años apostamos por ser un referente del sector agroalimentario y gracias al sello BRC AA+, máximo reconocimiento de seguridad alimentaria, lo hemos conseguido”, afirma.

Reconocida por sus certificaciones

La compañía de Aguilar de Campoo está a la vanguardia de las de alimentación en materia de certificación y auditorías externas, siendo la primera del sector galletero en recibir el sello de Covid-19 Prevention Foodlos sellos ISO 9001 de calidad y 14001 de gestión medioambiental. 

En la actualidad, Galletas Gullón cuenta con más de 20 certificados de calidad, innovación, seguridad alimentaria, RSC y gestión ambiental entre los que se encuentran el sello IFS y BRC en seguridad alimentaria, la Certificación SMETA de su sistema de gestión de RSC, la verificación de AENOR de Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (Huella de Carbono de Organización), o el Certificado BIO de producción y etiquetado de todos sus productos ecológicos entre otros.

 
Valora este artículo
(3 votos)